Nevada elimina carga financiera en polémico edificio estatal; se construirán viviendas en su lugar

Esta nota fue traducida al español y editada a partir de una versión en inglés.
Esta noticia fue editada para brevedad a partir de su versión original en inglés.
Moho negro tóxico. Excremento de palomas. Enfermedades entre empleados.
Apenas un año después de que la instalación abrió sus puertas, empleados estatales en el edificio Grant Sawyer, en Las Vegas, denunciaron condiciones de trabajo inseguras que resultaron en investigaciones oficiales y millones de dólares en reparaciones.
Pero esta semana, funcionarios celebraron el inicio de la demolición del edificio para dar paso a la construcción de casi 300 viviendas. Es una saga que cuestiona cómo un edificio de 30 años se pudo deteriorar tanto y si el estado tomó la decisión correcta al descartar el complejo por completo.
Todo comenzó en el 2023, cuando funcionarios estatales decidieron que se trasladara a los trabajadores estatales basados en el sur de Nevada a un nuevo complejo de oficinas cercano al Aeropuerto Internacional Harry Reid.
Funcionarios señalaron que comprar los nuevos edificios — en lugar de renovar el Grant Sawyer y levantar dos estructuras adicionales en ese mismo complejo — le ahorró al estado casi $200 millones.
En última instancia, el año pasado el estado cerró un acuerdo con Lennar, una empresa constructora, para adquirir el terreno por unos $11 millones — cerca de $9 millones menos de lo que el estado buscaba inicialmente.
"En lugar de permitir que esta propiedad permanezca subutilizada, estamos contribuyendo a crear una comunidad donde más de 1,000 familias de Nevada tendrán la oportunidad de alcanzar el sueño de ser propietarios de una vivienda", dijo en un comunicado esta semana el Gobernador Republicano de Nevada, Joe Lombardo.
Pero ese planteamiento es ligeramente impreciso.
Lennar también compró un terreno al otro lado de la calle, en el sitio del Cashman Center, una propiedad de 50 acres que incluye un estadio de fútbol. En total se construirán mil viviendas en ambos terrenos, mientras que la demolición del edificio Grant Sawyer abrirá el espacio para unas 300 de esas casas.
Edificio en deterioro
La mayoría coincidía en que el edificio Grant Sawyer —nombrado en honor a quien fue gobernador de Nevada entre 1959 y 1967— ya no cumplía su función.
Los elevadores fallaban, abundaban quejas por la calidad del aire y temperatura de las oficinas, y el servicio de limpieza se llegó a suspender debido a una investigación por moho. Incluso, en el 2018, personal de la secretaría del estado abandonó el edificio por preocupaciones de salud.
Los problemas se remontan a poco después de la apertura del edificio en 1995. Un año más tarde, empleados de 14 agencias estatales reportaron enfermarse de manera recurrente en el trabajo debido a un hongo negro tóxico, lo que generó investigaciones. En ese entonces, observadores dijeron que no se había dado atención a daños por agua, y 25 trabajadores presentaron reclamos de compensación laboral.
Desde entonces, el estado ha gastado millones de dólares en reparar el edificio.
Jack Robb, director de innovación del estado y extitular del Departamento de Administración, dijo en una entrevista que el deterioro del edificio se debía a fallas en la construcción inicial y a retos para financiar las reparaciones.
En 2023, Robb dijo a legisladores que los procesos estatales pueden obstaculizar que se hagan reparaciones a tiempo, ya que solicitudes de gran escala generalmente pasan por el proceso de Planificación de Mejoras de Capital (CIP), que solo se aprueba cada dos años.
El año pasado, la oficina del gobernador asignó cerca de $1 millón para mantenimiento continuo y reparaciones de emergencia — principalmente del sistema de calefacción, ventilación y aire acondicionado (HVAC) — fuera del proceso del CIP.
Amplio respaldo
Funcionarios estatales señalaron que permanecer en el edificio habría costado unos $480 millones. En contraste, el estado compró los nuevos edificios por $213. También reservó unos $75 millones para renovar el complejo recién adquirido, aunque ese monto no se ha utilizado totalmente.
"En lugar de construir, comprar fue mucho más eficiente", dijo Robb.
El nuevo complejo ha recibido buenas evaluaciones.
Un nuevo comienzo
La demolición del edificio comenzó a principios de este mes y continuará durante los próximos meses, indicó Gregg Miller, cuya empresa encabeza el proceso. Después, iniciarán las obras del complejo habitacional.
El costo de algunas viviendas unifamiliares empezará en $400,000, un precio que Robb calificó como "algo poco habitual para una casa independiente".
"Nuestro objetivo para este lugar son los primeros compradores", dijo Robb.
Una editora de The Nevada Independent en Español tradujo este reporte con ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.
Support Independent Elections Coverage and Journalism in Nevada
You’ve enjoyed unlimited access to our reporting because we’re committed to providing independent, accessible journalism for all Nevadans.
But sustaining this work — informing communities, holding leaders accountable, and strengthening civic life — depends on readers like you.
Nevada needs strong, independent journalism. Will you join us?
A gift of any amount helps keep our reporting free and accessible to everyone across our state and funds our elections coverage.
Choose an amount or learn more about membership

