Escuelas del Condado Clark cambian horarios de inicio de clases

Esta nota fue traducida al español y editada a partir de una versión en inglés.
El Distrito Escolar del Condado Clark (CCSD) modificará su horario de inicio de clases el próximo año académico hasta hora y media más tarde para la mayoría de los estudiantes de preparatoria.
La Superintendente Jhone Ebert anunció el martes que, a partir del próximo año, las secundarias en general comenzarán cerca de las 7:30 a.m., las preparatorias alrededor de las 8:30 a.m. y las primarias a las 9:15 a.m.
Generalmente, la mayoría de las preparatorias inician cerca de las 7 a.m., las secundarias alrededor de las 8 a.m. y las primarias casi a las 9 a.m.
Ebert dijo que, para que proceda el cambio, el distrito espera un costo único de $5.6 millones de dólares para más autobuses, lo que será cubierto con fondos de bonos del distrito, y un costo continuo de $5.1 millones para personal adicional y mantenimiento de las unidades extras.
Ebert agregó que la decisión surgió a partir de una investigación que muestra que los relojes biológicos de los adolescentes los predisponen a acostarse tarde y despertarse tarde por la mañana.
Según la Asociación Estadounidense de Psicología, algunos beneficios de que la escuela empiece entre las 8 y las 8:30 a.m. incluyen un mejor sueño, mejor salud física y mental, mejor asistencia, mejores calificaciones y menos choques automovilísticos.
“Estamos tomando esta decisión para garantizar que cada estudiante, desde preescolar hasta doceavo grado, esté sentado frente a un maestro cuando su cerebro esté más preparado para absorber el conocimiento que nuestros maestros les están compartiendo”, señaló Ebert.
En 2023, el Exsuperintendente del CCSD, Jesus Jara, se unió a otros superintendentes de Nevada para oponerse a un intento de la Junta Estatal de Educación para retrasar los horarios de inicio de clases. Esos funcionarios expresaron preocupación por los entonces costos calculados en hasta $145 millones, y si afectaría los horarios de las familias y actividades extraescolares, incluyendo deportes.
Resultados de una encuesta reciente del CCSD mostraron que la mayoría de los casi 48,000 encuestados indicó que retrasar el horario de clases podría beneficiar el sueño de los estudiantes y mejorar su salud mental, aunque cerca de la mitad expresó que eso podría generar conflictos con los horarios de padres o tutores.
Más del 40 por ciento dijo que le preocupaba que el cambio genere gastos adicionales en el cuidado infantil antes o después de la escuela, o que afecte actividades extraescolares como clubes, deportes, y el tiempo que los alumnos dedican a su trabajo y su familia.
El distrito destacó que seguirá trabajando con agencias externas para brindar opciones de cuidado infantil antes y después de la escuela, como el programa Safekey.
El Superintendente Adjunto de Enseñanza y Aprendizaje del distrito, Jesse Welsh, señaló que algunas escuelas podrían optar por realizar actividades de clubes y prácticas deportivas por la mañana, cuando hace menos calor durante el verano.
