Solicitante de asilo embarazada ya está en libertad; dice que detención de ICE ha afectado su vida

Emine Ş., una solicitante de asilo procedente de Turquía, pasó los primeros meses de su embarazo de alto riesgo en el Centro de Detención de Henderson sin recibir atención prenatal.
Poco después de que The Nevada Independent publicó un reporte a finales de enero acerca de la detención de Emine, quien pidió que no se revelara su apellido por temor a su seguridad, ella fue puesta en libertad.
A través de mensajes de WhatsApp — traducidos del turco con Google Translate — Emine describió las condiciones del centro de detención como precarias, incluso para una “persona normal sana”.
Ella relató que dormía sin almohada y que las detenidas solo podían salir de sus celdas dos horas al día para bañarse y usar el teléfono. La entrevistada agregó que en el primer mes de su detención perdió casi 15 libras. La Clínica Mayo recomienda que las mujeres sanas aumenten entre 25 a 35 libras durante el embarazo.
Emine tambien indicó que había otras mujeres embarazadas en el centro, aparentemente ciudadanas estadounidenses, que fueron puestas en libertad a los pocos días de ser detenidas (la cárcel de Henderson alberga a detenidos inmigrantes y a reclusos no inmigrantes).
“Este proceso le ha dado un vuelco a nuestra vida”, dijo Emine a The Nevada Independent. “Es muy difícil empezar de cero estando embarazada. No puedo trabajar. Mi esposo no me puede dejar sola. Todavía no tenemos una casa donde quedarnos”.
El Departamento de Policía de Henderson declaró en un comunicado que "a todos los detenidos se les proporcionan los artículos básicos necesarios, así como acceso a atención médica, alimentación adecuada y tiempo de recreación diario fuera de sus celdas". El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de los EE.UU. (ICE) no respondió a una solicitud de comentarios.
La conversación de Emine con The Nevada Independent ofrece una visión general de cómo es la detención de inmigrantes para embarazadas, sobre todo porque ICE parece haber revertido una política según la cual la agencia no debería detener, por lo general, a quienes se sabe que están embarazadas o en período de lactancia.
El Centro de Detención de Henderson, donde Emine estuvo recluida, tiene la mayor capacidad para albergar mujeres de los tres principales centros de detención de inmigrantes de Nevada. En diciembre de 2025, unas 20 mujeres se encontraban detenidas en las instalaciones de Henderson. El centro de detención más grande del estado, el Centro de Detención del Sur de Nevada, no albergaba a ninguna mujer.
Se desconoce el alcance de la atención prenatal disponible en las instalaciones. El Centro de Detención de Henderson dijo con anterioridad a The Nevada Independent que “los servicios médicos se brindan de conformidad con las leyes aplicables”.
Un reporte reciente de Mother Jones indicó que ICE no ha pagado a ningún proveedor externo por servicios médicos desde octubre de 2025 y no tiene un mecanismo para proporcionar atención prenatal.
La situación en el caso de Emine era especialmente importante. Un par de meses antes de su detención, ella tuvo un aborto espontáneo y la familia de su esposo tiene antecedentes de síndrome de Down, lo que aumentaba la necesidad de realizar pruebas genéticas. En octubre, ella fue hospitalizada luego de experimentar calambres. Después de que enfermó en el centro de detención, un médico le negó medicamentos debido a su embarazo.
‘Quiero traer a mi bebé al mundo con buenos pensamientos’
Emine y su esposo Batuhan llegaron a los EE.UU. en 2023, huyendo de Turquía luego de recibir amenazas de muerte y ataques de sus familiares. Poco después la pareja solicitó asilo, pero tras una pequeña disputa doméstica que descartó un tribunal, ICE la arrestó.
Posteriormente, un juez de inmigración aceleró su audiencia de asilo y negó su solicitud. Emine está esperando la decisión de una corte federal sobre su apelación, pero no ha recibido noticias.
Ella dice que no hay posibilidad de que vuelva a ser detenida siempre y cuando cumpla con las condiciones establecidas por ICE, que incluyen presentarse en sus oficinas cada dos semanas y solicitar permiso cada vez que quiera viajar fuera del estado.
Emine y su esposo dicen que la detención les cambió la vida. Perdieron su casa, pertenencias y el auto de él. Ahora se alojan en hoteles y apartamentos de Airbnb, y a veces tienen que dormir en el auto de ella.
Batuhan batalló para los gastos sin los ingresos de Emine, y ella teme que su esposo, quien también ha solicitado asilo, pueda ser detenido.
“Tengo miedo de volver a vivir lo que he pasado durante estos cuatro meses y de las consecuencias psicológicas que me ha dejado”, escribió Emine.
Batuhan dijo anteriormente a The Nevada Independent que la pareja no tiene un sistema de apoyo real en los EE.UU. y que es difícil salir adelante con su limitado dominio del inglés. Ambos crearon una campaña en GoFundMe en enero para cubrir sus gastos y las necesidades de su bebé.
Emine también dijo que ella no ha podido obtener seguro médico estatal porque está bajo la supervisión de ICE y ha enfrentado varios retos al intentar conseguir un seguro privado, ya que habla muy poco inglés. La entrevistada agregó que ya ha tenido que pagar varios gastos médicos de su bolsillo y tiene una factura pendiente de la sala de emergencias.
A finales del mes pasado, Batuhan se puso en contacto con la oficina de la Senadora Demócrata por Nevada Catherine Cortez Masto. Emine dijo que un representante de esa oficina visitó el centro de detención. Arturo Gutiérrez, portavoz de la oficina de la senadora, indicó que no hacen comentarios acerca de casos en curso.
En septiembre de 2025, Cortez Masto escribió una carta instando a ICE a que ya no detuviera a mujeres embarazadas y solicitando al Departamento de Seguridad Nacional que indique cuántas mujeres embarazadas tienen en custodia.
“Quiero traer a mi bebé al mundo con estos sentimientos y buenos pensamientos”, escribió Emine. “Aunque estamos pasando momentos muy difíciles, no queremos perder la ilusión de tener un bebé”.
Este reporte fue traducido del inglés por una editora de The Nevada Independent en Español con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.

