the nevada independent logo
La enfermera Yarleny Roa- Dugan el miércoles 16 de diciembre del 2020. (Foto: Jeff Scheid/The Nevada Independent).

Esta nota fue traducida al español y editada para mayor claridad a partir de una versión en inglés publicada en The Nevada Independent.

La unidad de parto en un hospital de Las Vegas donde Yarleny Roa-Dugan trabaja como enfermera está mucho más tranquila en estos días. No hay más reuniones familiares alegres celebrando una nueva vida.

En lugar de eso, las mujeres embarazadas caminan con una persona a su lado; tal vez con el esposo, novio, madre o amigo. Alguien que tome su mano, si tienen suerte. Algunas llegan solas; su pareja se queda en casa para cuidar a los niños.

"Controlamos el ambiente lo más posible porque estamos tratando de cuidar a estos bebés recién nacidos que aún no tienen un sistema inmunológico desarrollado", dijo Roa-Dugan.

Así es la vida dentro de los hospitales en medio de la pandemia. Los trabajadores de la salud como Roa-Dugan entran y salen de cada turno, siguiendo estrictos protocolos de seguridad y atendiendo a los pacientes ansiosos; siempre conscientes de que el virus podría estar al acecho en la misma habitación. Algunos de sus pacientes o familiares han dado positivo al virus.

A Roa-Dugan le da temor llevar el virus a su esposo, su hijo de 14 años, o su niña de 3 años; quien padece alergias graves y asma.

"¿Qué debo hacer cuando llegue a casa?" se preguntaba, especialmente al comienzo de la pandemia. “¿Me debería poner en cuarentena?, ¿O debería ir a otro lugar? Porque creo que acabo de estar expuesta al COVID".

Roa-Dugan decidió trabajar como si el virus se le estuviera pegando. Al regresar a su casa se quitaba la ropa del hospital en el garaje, empaquetaba todo e iba directo a bañarse; sin detenerse para saludar a la familia hasta que salía limpia y desinfectada.

Mientras tanto, su esposo se encargaba de las compras y los quehaceres. Roa-Dugan se quedaba en casa, además de sus tres turnos de trabajo cada semana.

“Sentí que si salía estaba poniendo en riesgo a la comunidad  y no estaba segura si tenía COVID o no”, dijo. "Así que me quedé. Me puse en cuarentena, y eso es lo que también hicieron la mayoría de mis compañeros de trabajo".

Casi diez meses después de la pandemia, Roa-Dugan sigue limitando sus salidas. Si sale de casa, nunca lo hace sin cubrebocas y guarda un distanciamiento social adecuado. También se ha hecho tres pruebas COVID-19, siempre con un resultado negativo. Su familia inmediata se ha mantenido sana por el momento.

Aún así, la situación la frustra. Desde el punto de vista de la atención médica, dijo que la pandemia ha expuesto problemas de la fuerza laboral que estaban bajo la superficie antes de que los pacientes COVID-19 ocuparan las camas de hospital. Nunca parece haber suficientes enfermeras o terapeutas respiratorios, señaló.

“Ellos esperan que hagamos más con menos cada año”, dijo Roa-Dugan, quien pertenece al sindicato SEIU Local 1107 y no quiso identificar el hospital donde trabaja. "Y la situación ha ido de mal en peor".

Ese es motivo suficiente para que algunos trabajadores de la salud renuncien o se jubilen. Pero ese no es el caso de Roa-Dugan. Al contrario, afirmó que esto fortalece su determinación de ayudar a promover un cambio. 

Roa-Dugan se mudó a Las Vegas desde Colombia cuando tenía 15 años y soñaba con asistir a la escuela de medicina. Pero optó por la enfermería después de darse cuenta de que podría trabajar más pronto. No se arrepiente de la decisión.

Pero como Roa-Dugan es testigo del peso que el virus está cobrando en sus colegas, pacientes y sus seres queridos, no puede evitar sentirse consternada por el comportamiento de algunas personas. No están pensando en el panorama en general, dijo. Su súplica para los miembros de la comunidad en esta temporada es la siguiente:

“Deberíamos dejar de ser tan individualistas y solo pensar en lo que sería bueno para mí, pero tal vez hay que pensar en lo que es mejor para todos”, dijo.

El virus no toma vacaciones. Pero Roa-Dugan tampoco descansa.

Ella trabajó en Nochebuena y Navidad.

Comment Policy (updated 10/4/19): Please keep your comments civil. We reserve the right to delete comments or ban users who engage in personal attacks, use an excess of profanity, make verifiably false statements or are otherwise nasty.
correct us
ideas & story tips