Marcha de las Mujeres en Las Vegas: En busca del voto y el triunfo

Esta nota fue traducida al español y editada para mayor claridad a partir de una versión en inglés, que aparece en la página de The Nevada Independent.

De todas las pancartas coloridas, atrevidas e irreverentes que lucieron en la Marcha de Mujeres en Las Vegas, destacó el mensaje de Laura Rumco, de 47 años de edad: "Si Obama aún fuera presidente, todas estaríamos ahorita disfrutando nuestro almuerzo".
Las miles de personas que se dieron cita en el estadio Sam Boyd para participar en el evento Power to the Polls (El Poder a las Casillas Electorales) el rally nacional que marcó un año de la Marcha de Mujeres en Washington, D.C., prefirieron perderse sus mimosas. En vez de eso, pasaron cinco horas el domingo celebrando discursos que denunciaron la cancelación del DACA por el Presidente Trump y sus intentos de eliminar el Obamacare.
Entre el llamado a lograr un país más inclusivo y respetuoso, se entregaron a himnos de fuerza femenina — interpretaron canciones de Beyonce, "Roar" de Katy Perry y el tema de campaña de Hillary Clinton, "Fight Song".
"Yo creo que a veces tiene que pasar algo malo que nos una a todas", dijo Rumco, flanqueada por su hija y un dinámico grupo de chicas que ella y una amiga llevaron al evento. "No sé si yo estaría en un rally de mujeres si esto no hubiera sucedido".
La Marcha de Mujeres del año pasado en Washington, D.C. y en otras ciudades, que se llevó a cabo un día después de la inauguración presidencial de Trump, atrajo a multitudes de personas que abogaron por los derechos de las mujeres, la reforma migratoria y una amplia gama de objetivos progresistas. Las organizadoras dicen que escogieron Nevada como la sede del evento porque prominentes funcionarios públicos han sido acusados por acoso sexual, además fue donde ocurrió la peor balacera en la historia norteamericana moderna y se perfila como un campo de batalla para la carrera electoral al Senado en 2018.
Las oradoras incluyeron a líderes sindicales, la Senadora Demócrata Yvanna Cancela, activistas del control de armas, la personalidad televisiva Melissa Harris-Perry y defensores de personas transgénero y de los derechos de las personas con capacidades diferentes. Las organizadoras esperan aprovechar la energía de los eventos para lograr un activismo político sostenido y concretar triunfos políticos en las próximas elecciones de medio término.
Citaron victorias como la del Senador Demócrata de Alabama, Doug Jones, el mes pasado cuando derrotó al Republicano Roy Moore, quien fue acusado de conducta sexualindebida. A las mujeres afro-americanas se les dio el crédito del éxito de Jones; el 98 por ciento de sus votos fueron para él.
"Vean a su alrededor. Están rodeadas de guerreras. Hoy en día, ustedes son lo único que importa. Se trata de transformar la energía y la emoción que existe hoy en día para forjar el país que queremos tener en el futuro", dijo Cancela durante su discurso. "Si están sentados allí y piensan buscar un cargo público, tengo dos palabras para ustedes: Háganlo. Cuando la lucha es tan urgente, el miedo no es una excusa".
Cecile Richards, lider de Planned Parenthood, alentó a las mujeres anglosajonas a tomar nota.

"No está en las mujeres de color salvar este país de sí mismo. Eso depende de todas nosotras", dijo. "La buena noticia es que cuando tenemos una hermandad plena, las mujeres somos la fuerza política más poderosa en América".
Las asistentes, muchas de las cuales lucían gorros rosas con orejitas de gato, fueron recibidas por muchas voluntarias que llevaban tabletas con formas listas para que se registraran para votar. Las organizadoras de la Marcha de Mujeres también dijeron que comenzarán una gira nacional de registro de votantes con la esperanza de triunfar en las elecciones de medio término.
Aunque la mayoría de las asistentes eran mujeres, también participó un número considerable de hombres, incluyendo a Tim Staehling, de 47 años de edad, quien tuvo un mensaje para los varones.
"No tengan miedo. Esto es algo bueno. Es para todos", dijo Staehling, quien estuvo presente junto con su esposa Melinda. "Sinceramente, creo que mucha gente lo desestima, pero en el fondo hay una sensación de… miedo al respecto, y no hay nada que temer".
Tavius Cortez, estudiante avanzado de teatro en UNLV y quien fue voluntario en la campaña de la Demócrata Susie Lee para el Congreso, calificó como una "bendición" estar en el evento y destacó una actuación verbal que honró a las mujeres afro-americanas.
"Me encanta. Me encanta. Hay algunas voces poderosas en el escenario ahora mismo", dijo Cortez, de 22 años. "Es fascinante ver esto".
Algunas de las celebridades que ofrecieron sus discursos incluyeron a Cher, quien es una crítica implacable de Trump en las redes sociales. La artista dijo que ha pasado por 13 presidentes distintos a lo largo de su vida y nunca había visto uno "tan dispuesto a destruir a nuestro país por dinero y poder".
"Este es uno de los peores momentos de la historia, y por eso creo honestamente que las mujeres lo van a arreglar", afirmó.
Para Art y Mary Córdova, quienes manejaron desde California para asistir a "El Poder a las Casillas electorales", valió la pena la distancia. Ambos describieron la necesidad de luchar contra la discriminación en el trabajo que ellos atribuyen a su origen hispano.

El activismo corre por sus venas, pues los tíos de Mary son organizadores de trabajadores agrícolas migrantes en California. Tienen la esperanza de un futuro mejor para sus hijas de 30 y 36 años de edad, y también para las futuras generaciones.
"Tenemos ocho nietos, y quiero que tengan las oportunidades por las que tuvimos que luchar y que ellos no tengan que batallar para conseguirlas", dijo el señor Córdova.
El cierre del gobierno y los DREAMers
Las oradoras hicieron referencia varias veces a la elección de la Senadora Demócrata Catherine Cortez Masto en el 2016 como una razón para tener esperanza. Pero Cortez Masto, la primera latina electa al Senado, y Dina Titus y Jacky Rosen, las otras dos legisladoras Demócratas de Nevada en el Congreso, se limitaron a ofrecer un saludo en video para los asistentes al evento, ya que se encuentran en Washington D.C., intentando resolver el cierre del gobierno.

Las tres legisladoras votaron en contra de un presupuesto de egresos a corto plazo para el gobierno porque un proyecto de ley de presupuesto no incluía protección para los DREAMers. Una de las afectadas es Victoria Ruiz, de 21 años, quien fue traída a los Estados Unidos desde México cuando tenía 8 años y estuvo en la Marcha de las Mujeres para registrar a los votantes.
Ruiz dijo que ella y activistas afines a sus ideales decidieron actuar luego de que Cortez Masto indicara que no había decidido si permitir un cierre del gobierno debido al tema de la Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA). Los activistas saturaron la oficina de Cortez Masto con llamadas, pidiéndole que utilice su influencia; Cortez Masto posteriormente asumió una posición más firme en torno a este asunto.
Ruiz dijo que tenía sentimientos encontrados acerca del cierre del gobierno. Pero el permiso de trabajo que le otorga DACA vencerá a principios de mayo, y ya puso su vida en pausa en medio de tanta incertidumbre, pues dejó de tomar clases en la universidad para concentrarse en su empleo en Planned Parenthood para ahorrar dinero y prepararse ante la posibilidad de perder la capacidad de trabajar legalmente.
"Sólo podemos esperar y confiar en que nuestros funcionarios electos harán lo correcto", dijo.

Argelia Rico, de 23 años, dijo que también está tratando de concentrarse en trabajar como asistente de maestra de pre- kinder, y especialista del comportamiento autista antes de que su permiso DACA se venza aproximadamente dentro de un año. La joven dijo que llegó a la marcha porque está cansada de sentirse avergonzada de su estatus legal y quiso alzar la voz a nombre de su hermana y de ella misma.
"Necesitamos más mujeres en el Congreso. Necesitamos más mujeres que luchen por nuestros derechos", dijo en entrevista afuera del estadio Sam Boyd. "Siento como que a los hombres les falta un poco de empatía y que no entienden realmente nuestra experiencia. Así que definitivamente creo que tenemos que empezar a elegir más mujeres en cargos públicos, y exigirle a la gente por la que votamos que se haga responsable".
Astrid Silva, DREAMer de Nevada, compartió su mensaje desde el escenario durante el evento, diciéndole a la audiencia que su familia vive en constante temor de ser deportada.
"No puedo votar. En este momento la gente está decidiendo mi vida", dijo. "Gracias por estar aquí, Nevada… pero lo más importante es: Go and vote. Vayan a votar".
Un resurgimiento progresivo

Sandra Cobb, doctora de Cleveland, Ohio, dijo que se involucró en protestas durante los años 60 cuando cursaba la escuela secundaria y la universidad, y agregó que en algún momento su entusiasmo se desvaneció.
"Creo que tuvimos algunas generaciones donde quizás la economía y la vida eran mejores, así es que no enfrentaron tantos problemas", dijo durante una entrevista a las afueras del estadio. "Y entonces, de repente, vemos que hay mucha gente que está sufriendo… y creo que la gente se enojó y se revitalizó y finalmente sintió su poder".
Cobb considera que la "dura retórica" de Trump durante la campaña avivó la llama.
"Cuando él fue elegido, fue como decir, tenemos que hacer algo para mostrarle al mundo que esto no es lo que somos", comentó.
El evento estuvo repleto de representantes de grupos progresistas incluyendo a Planned Parenthood. Los asistentes tuvieron diferentes puntos de vista cuando se les preguntó si la causa de la Marcha de las Mujeres era lo suficientemente grande para albergar a los conservadores.
"No sé si es compatible," dijo la enfermera de Las Vegas Gerri Molin, de 61 años. "Es decir, creo que hay un lugar, y creo que tenemos que escuchar a ese lado y crear un compromiso, pero creo que si te vas al límite y ahí te vas a quedar, entonces creo que no hay espacio para eso".

Lo que abrió los ojos de Molin fue cuando asistió a un debate Republicano durante las elecciones primarias en Las Vegas. Mientras que la fila para el baño de mujeres generalmente es más larga, en este caso, la fila del baño de los hombres serpenteaba hasta las escaleras.
"Había muy pocas personas de color, muy pocas mujeres. Así que creo que eso dice mucho acerca del Partido Republicano", señaló Molin.
Collette Johnson dijo que piensa que es importante no cerrar opiniones contrarias.
"Escuchar es la primera llave que parecemos no utilizar, y entonces también estamos como imponiéndoles nuestra opinión a otras personas, en lugar de simplemente escuchar y tratar de encontrar un punto en común", dijo Johnson, de 48 años. "¿Hay un punto en común? Probablemente sí. ¿Lo podremos encontrar? Esperemos que sí".
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