Funcionarios de Nevada quieren conservar reglas de vacunación infantil a pesar de cambios federales

Esta nota fue traducida al español y editada a partir de una versión en inglés.
Después de que la administración del Presidente Donald Trump flexibilizó las recomendaciones de vacunas para niños, los principales funcionarios de salud de Nevada están solicitando al estado que se rechacen los cambios recientes y se mantengan requisitos más estrictos.
En una carta, agencias de salud locales y estatales solicitaron unánimemente a la Junta de Salud que no adopte las nuevas recomendaciones del gobierno federal durante la próxima reunión el 6 de marzo.
Entre los firmantes se encuentran la División de Salud Pública y Conductual del Departamento de Servicios Humanos, el Distrito de Salud del Sur de Nevada, el Distrito de Salud del Norte de Nevada y el Distrito de Salud del Centro de Nevada.
La carta cita el Código Administrativo de Nevada, que establece que, si las autoridades estatales y locales de salud determinan que una actualización o revisión no es apropiada para su uso en Nevada, se puede presentar ante la junta y rechazarse posteriormente.
Lo anterior surge cuando más de una docena de estados, incluyendo Nevada, demandaron el martes a la administración Trump por los cambios en protocolos de vacunación, argumentando que la medida es una amenaza ilegal para la salud pública.
Bajo la dirección del Secretario de Salud y Servicios Humanos de los EE.UU. Robert F. Kennedy Jr., quien es un escéptico de las vacunas, el gobierno federal ha adoptado posicionamientos en torno a las vacunas que asociaciones médicas han cuestionado al considerarlas poco científicas.
En Nevada, los alumnos de jardín de niños deben vacunarse contra la varicela, hepatitis A, hepatitis B, polio, el tétanos, la difteria, tos ferina, sarampión, paperas y rubéola. A partir del séptimo grado, los estudiantes también se deben vacunar contra la meningitis.
Pero bajo la nueva guía de la administración Trump para el Comité Asesor sobre Prácticas de Inmunización (ACIP) de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, las vacunas contra la hepatitis A y hepatitis B se recomiendan solo para ciertos grupos o poblaciones de alto riesgo.
La vacuna contra la meningitis ahora se sugiere solo mediante la toma de decisiones clínicas compartidas — si un médico y la familia del paciente deciden proceder con la inmunización.
Josh Meny, portavoz de la oficina del Gobernador Republicano Joe Lombardo, dijo este miércoles que la ley estatal establece las vacunaciones escolares y que no dependen de pautas federales.
Nathan Orme, quien es portavoz del Departamento de Servicios Humanos, escribió en un correo electrónico que la Legislatura o la Junta Estatal de Salud deben aprobar cualquier cambio en los requisitos de vacunación.
Pero Orme agregó que las políticas federales sobre vacunas y las recomendaciones del comité asesor federal afectan el acceso y financiación en Nevada, ya que farmacéuticos y dentistas están autorizados a proveer las vacunas que recomienda el comité, y Medicaid y otras compañías de seguros de salud que regula el estado deben cubrir las vacunas recomendadas, entre otros efectos.
La ley de Nevada permite a los padres obtener una exclusión del mandato de vacunación por razones médicas o religiosas.
A medida que las vacunas han estado en el ojo público, el número de exenciones ha aumentado, lo que incrementa el temor de que la inmunidad masiva — cuando una parte suficiente de la población está vacunada y la capacidad de propagación de una infección es limitada — se pueda ver afectada.
Por segundo año consecutivo en 2024, las tasas de vacunación disminuyeron en Nevada, lo que es parte de una tendencia nacional que, según advierten expertos, podría tener consecuencias mortales.
Las tendencias se deben en parte a la falta de confianza en las autoridades médicas, cambios en reglas federales sobre las guías de vacunación y una retórica antivacunas cada vez más marcada por la administración Trump.
Expertos en salud pública consideran que los mandatos de vacunación son esenciales para prevenir brotes de enfermedades y aumentar las tasas de inmunización, protegiendo así a la comunidad en general.

