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Trabajadoras de burdel en Nevada están haciendo noticia. ¿Cómo funcionan esos burdeles legales?

Burdeles de Nevada han tenido un modelo de negocio sólido desde su legalización en los 70s. Analizamos políticas y regulaciones.
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Bella’s Hacienda Ranch, a legal brothel in Wells, on Tuesday, Aug. 1 2023.

Esta nota fue traducida al español y editada a partir de una versión en inglés.

Durante décadas, a Nevada le ha acompañado una de las características más controvertidas: Es el único estado del país donde pagar por servicios sexuales es legal. Y hace poco, un esfuerzo de sindicalización de trabajadoras sexuales de un burdel en Pahrump ha vuelto a poner a la industria en el ojo público.

Pero turistas que busquen aprovechar los gustos que ofrece el estado, deben saber que hay límites estrictos en cuanto a dónde se pueden vender servicios sexuales.

The Nevada Independent explica a continuación cómo funcionan los burdeles, qué derechos tienen las trabajadoras sexuales, y cómo la era digital ha cambiado la "profesión más antigua del mundo". 

¿Dónde y por qué es legal el trabajo sexual en Nevada?

Los primeros burdeles locales se remontan a los inicios de la minería en Nevada, en el siglo 19. En otras partes del país, la prostitución no estaba prohibida de forma generalizada antes del siglo 20, pero sí estaba sujeta a prohibiciones contra la vagancia y la prostitución callejera. A principios del siglo 20, nuevas leyes a nivel nacional prohibieron oficialmente el trabajo sexual.

Pero Nevada se resistió y sus burdeles operaron abiertamente y fueron "tolerados", si no es que permitidos categóricamente, durante décadas.

Fue hasta que la Comisión del Condado Storey avaló oficialmente el Burdel Joe Conforte's Mustang Ranch en 1971, cuando el estado tuvo su primer burdel legal, dijo al Reno Gazette-Journal el fallecido historiador estatal Guy Rocha.

El trabajo sexual solo es legal en burdeles con licencia y no en todo el estado. La ley de Nevada prohíbe explícitamente el trabajo sexual en condados con poblaciones de al menos 700,000 habitantes — es decir, el Condado Clark, hogar de Las Vegas. Otros seis condados tienen sus propias ordenanzas que prohíben la práctica: Washoe, Carson City, Pershing, Douglas, Eureka y Lincoln.

Según la Asociación de Burdeles de Nevada, hay 16 de esos centros legales que operan en siete condados: Elko, Lander, Lyon, Mineral, Nye, Storey y White Pine.

Otros tres condados — Churchill, Esmeralda y Humboldt — permiten el trabajo sexual legal, pero no tienen burdeles.

¿Se considera a trabajadoras sexuales como empleadas?

Las trabajadoras sexuales son consideradas contratistas independientes, no empleadas. Lo mismo ocurre con la mayoría de trabajadores de otras industrias para adultos. 

Según normas federales, la clasificación como empleados — en lugar de contratistas — depende de factores como la permanencia en el trabajo, el control que ejercen los empleadores sobre las acciones de los empleados y la posibilidad de que estos generen ingresos mediante la realización de trabajos similares fuera de su lugar de empleo.

¿Cómo cambió la industria con la pandemia?

Después de un cierre de 14 meses, los burdeles abrieron de nuevo en mayo de 2021. Las trabajadoras sexuales que hablaron con The Nevada Independent dijeron que el tiempo que los estadounidenses pasaron en internet durante la pandemia cambió la naturaleza de las industrias para adultos, facilitando el auge de sitios de internet de pago por evento como OnlyFans.

Jupiter Jetson, actriz de cine para adultos y trabajadora sexual con licencia en el Condado Nye, afirmó que este cambio provocó que Sheri's Ranch comenzara a alentar a sus trabajadoras sexuales a crear contenido para adultos, lo que permitió al burdel generar más atención y sumar una clientela más amplia.

Reclutar modelos que tengan seguidores en internet puede ser especialmente útil para los burdeles debido a las leyes de Nevada contra la publicidad de burdeles, que está prohibida en áreas donde el trabajo sexual es ilegal y limitada a jurisdicciones donde es legal.

¿Cuánto control ejercen los burdeles en la vida de las trabajadoras sexuales?

Las trabajadoras sexuales solo viven en los burdeles de una a tres semanas. Pero cuando "están de gira" por los burdeles, sus empleadores ejercen un control considerable sobre sus horarios y actividades.

En muchos burdeles, se les confiscan los dispositivos móviles y se controlan sus direcciones de correo electrónico. Tienen prohibido recibir información de contacto de los clientes o concertar citas fuera del establecimiento. Sus habitaciones pueden ser registradas al azar. Se graban las conversaciones en las que negocian tarifas con los clientes.

El nuevo contrato de Sheri's Ranch que se les presentó a las trabajadoras también incluía una cláusula que les prohibía llevar sus celulares a "fiestas" o sesiones con clientes.

Según Annette Robinson, secretaria municipal de Elko; y Sandra Shipley, asistente administrativa del Condado Lyon, la libertad de movimiento de las trabajadoras se basa en las normas que rigen los burdeles. 

Jetson indicó que en Sheri's Ranch se exige que las trabajadoras pasen la noche ahí y que soliciten la aprobación de la gerencia para desplazarse largas distancias fuera del rancho. Ella añadió que, según sus conversaciones con amigas del sector, las normas de los burdeles del norte de Nevada parecían, en general, más permisivas.

¿Cuánto ganan las trabajadoras sexuales legales? 

Como a las trabajadoras sexuales se les considera contratistas independientes, ellas fijan sus propias tarifas con los clientes, aunque también deben pagar tarifas a los burdeles donde alquilan habitaciones.

Lo que cobran las trabajadoras varía individualmente y según el acto. Se calcula que las interacciones más largas, como pasar la noche o la "Experiencia de Novia" que incluye actividades no sexuales similares a una cita, cuestan $1,000 dólares por hora, de acuerdo con un reportaje de 2016. Los clientes también pueden pagar extra por suites mejoradas o temáticas.

Los burdeles pueden utilizar sistemas de supervisión de audio para escuchar cuando las mujeres negocian tarifas con los clientes, para asegurarse de que no mientan sobre la cantidad que ganan y para protegerse de clientes que puedan ser agresivos durante las negociaciones.

Las mujeres no se quedan con todo el dinero de las sesiones con clientes. Generalmente, la mitad de sus ganancias son para los burdeles.

Las trabajadoras sexuales también deben pagar a los burdeles alquiler, comida, transporte y otros gastos relacionados con su estancia. Ellas también cubren el costo de sus exámenes semanales de enfermedades de transmisión sexual y sus credenciales de registro como trabajadoras sexuales, cuyo precio varía según el condado, desde $60 en Lander y Storey, hasta $250 en Elko City.

Un estudio de 2014 calculó que el ingreso promedio de las trabajadoras después de tener en cuenta esos costos era de $400 por hora, pero las ganancias varían significativamente.

La gerencia de Sheri's Ranch se queda con un 30 por ciento adicional si su clientela solicita una limusina que administra el burdel desde Las Vegas hasta Pahrump, una política que Jetson describió como explotación. Otros burdeles no respondieron a una solicitud de comentarios en cuanto a sus políticas internas.

¿Por qué algunos nevadenses quieren prohibir el trabajo sexual legal?

Quienes rechazan la legalización del trabajo sexual a veces se oponen por motivos religiosos o morales.

Otros afirman que la legalización del trabajo sexual fomenta una mayor demanda de sexo comercial remunerado en Nevada, lo que alimenta aún más la industria sexual ilícita y la trata de personas con fines sexuales.

Kimberly Mull, quien viven en Nevada y es sobreviviente de trata sexual infantil, lleva mucho tiempo luchando para prohibir la industria legal del trabajo sexual en el estado.

Mull agregó que los burdeles fomentan una cultura de abuso hacia las mujeres, citando múltiples acusaciones de agresión sexual contra el fallecido dueño del burdel, Dennis Hof.

Varias demandas federales han alegado una conexión entre la industria legal del trabajo sexual de Nevada y el tráfico sexual ilegal, incluyendo algunas presentadas en 2019, 2021 y 2024, pero ninguna ha tenido éxito. 

¿Cuánto dinero ganan los burdeles? ¿Se benefician los gobiernos locales?

En general, los burdeles legales de Nevada generan unos $75 millones en actividad económica anual.

Los gobiernos locales obtienen ingresos de los burdeles a través de diversas tarifas e impuestos al trabajo sexual, aunque las cantidades varían según el condado y el municipio.

Aunque los burdeles y las trabajadoras sexuales pagan una tarifa por su permiso comercial estatal, no hay un impuesto de consumo en actos sexuales.

¿Cómo es el trabajo sexual?

En un momento determinado, los burdeles más grandes y famosos del estado llegan a tener entre 14 y 33 trabajadoras sexuales en su local. La mayoría son mujeres, aunque desde 2009 Nevada ha permitido que los burdeles también contraten hombres.

Aunque se permite la visita a mujeres y parejas, la mayoría de los clientes son hombres. Un análisis de 2025 encontró que el cliente promedio es de mediana edad y tiene empleo. Casi la mitad de los clientes están casados ​​o tienen pareja.

Según trabajadoras sexuales que hablaron con The Nevada Independent en 2018 y un artículo de la revista Cosmopolitan en 2023, a menudo se les pide que hagan fila para que los clientes puedan elegir con quién quieren "festejar". Después, las mujeres negocian tarifas con los clientes y los llevan a sus habitaciones para las sesiones.

Tara Adkins, dueña del Mustang Ranch en Sparks, dijo  a The Nevada Independent que ese burdel provee a sus trabajadoras "seguridad las 24 horas, servicio de limpieza en las instalaciones, cocina las 24 horas, acceso a peluquería, manicura, masajes y acceso a vehículos y conductores de la empresa".

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